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A propósito del Día Internacional del Guía de Turismo…

30 mar
2 min de lectura

Actualizado: 30 mar


El 21 de febrero se celebra el Día Internacional del Guía de Turismo.



A lo largo de los procesos formativos de los últimos años, he ido comprendiendo que se trata de un oficio que plantea retos técnicos, tecnológicos, humanos y de gestión en su camino hacia la profesionalización.


Ahora más que nunca, el guía de turismo está llamado a formarse continuamente: desde la lectura y la profundización en datos históricos, hasta el relacionamiento con las comunidades y el contacto permanente con los territorios donde ejerce su labor.



Como suele decirse, "el guía tiene la capacidad de lograr que un visitante permanezca más tiempo en un territorio". De ahí la importancia de sus habilidades para cautivar, para revelar los detalles únicos y significativos de cada lugar, y para exaltar esa riqueza patrimonial que acerca a los visitantes con los atractivos turísticos del destino.


Al prepararse para acompañar a sus viajeros, el guía de hoy debería hacerse siempre estas tres preguntas:

  • ¿Qué quiere que hagan?

  • ¿Qué quiere que sepan?

  • ¿Qué quiere que sientan?


Colombia necesita más guías de turismo, pero más que la cantidad importa la calidad. Esto implica revisar la pertinencia de los contenidos en los programas de formación, fortalecer las iniciativas de bilingüismo y desarrollo de habilidades blandas que impulsan los gobiernos locales y el Gobierno Nacional, y garantizar condiciones contractuales y laborales dignas, acordes con los múltiples riesgos a los que estos profesionales están expuestos.


La siguiente diapositiva, presentada en la celebración del 19 de febrero en la sede Centro de la Cámara de Comercio de Medellín —en alianza con Asoguian, Comfama, Colegio Mayor, Alcaldía de Medellín y Gobernación de Antioquia—, recoge los principales retos del turismo en Colombia.



A mi juicio, hay dos retos que no aparecen en ese listado y que merecen atención. El primero: que el ejercicio turístico —y en especial la guianza— se convierta en una oportunidad real para generar ingresos y empleo digno para las mujeres. El segundo: que las escalas salariales respondan a las exigencias actuales del oficio y reconozcan el perfil de quienes, provenientes de otras áreas del conocimiento, se han formado o se están formando para ejercerlo.



Por: Gloria García T. 1 de marzo de 2026.

 
 
 

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